La visita del papa León XIV a España está siendo un evento particular en España y está convirtiendo Madrid en el centro de una de las mayores celebraciones religiosas de los últimos años. El primer gran acto popular que hemos vivido tuvo lugar el sábado 6 de junio en la plaza de Lima, donde el Papa presidió una vigilia con jóvenes. En un ambiente de alegría y de oración, León XIV animó a quienes allí estaban a vivir su fe con valentía y esperanza, en un encuentro que congregó a más de medio millón de personas.
El domingo 7 de junio el Papa celebró una multitudinaria misa del Corpus Christi en la plaza de Cibeles, ante una asistencia de 1.300.000 según estimaciones públicas. Durante la homilía, hizo un llamamiento a superar el egoísmo y la indiferencia, defendiendo una fe comprometida con el bien común y el respeto al prójimo. Subrayó que “…nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano”. La celebración, seguida por una procesión por el centro de Madrid, se convirtió en uno de los momentos más destacados de su viaje apostólico a España.
La estancia de León XIV en España está dejando una imagen de un Papa relajado, disfrutando de los distintos momentos, besando a niños, saludando, cercano a todos aquellos que participan en los eventos. Un Papa que impulsa al diálogo social, combinando grandes actos multitudinarios con mensajes centrados en la solidaridad, la inclusión y la responsabilidad compartida. Nadie duda de que su paso por Madrid quedará como uno de los acontecimientos religiosos y sociales más relevantes del año.
La visita ha iniciado hace dos días y se cerrará con su paso por Barcelona y las Islas Canarias.
Prado Fernández
Misionera Comboniana




