25 ago 2026

 

De las vacaciones con propósito a la rutina de la vida diaria 

El fin de las vacaciones suele traer nostalgia, pero el regreso a la rutina puede ser un gran nuevo comienzo. Es normal sentir pesadez ante el despertador y las obligaciones. Sin embargo, la clave para volver con el mejor ánimo está en cambiar nuestra perspectiva a través de la empatía y la gratitud.

Tener días de descanso es un verdadero privilegio, no una norma universal. Mientras retomamos los horarios, vale la pena recordar que muchas personas no han tenido vacaciones ni la oportunidad de parar. De hecho, para algunos, este tiempo libre no ha sido sinónimo de playa o desconexión total, sino una oportunidad para hacer un voluntariado. Dedicar las vacaciones a ayudar a otros permite palpar de cerca realidades difíciles, donde el descanso es un lujo inalcanzable debido a situaciones económicas, familiares o de salud.

Esta experiencia transforma profundamente la queja en agradecimiento. Ver el mundo desde la entrega no busca generar culpa, sino una inmensa lucidez. Volver a la vida ordinaria significa que tenemos un empleo, un proyecto o un sustento. Al regresar con el corazón lleno por lo vivido en el voluntariado, la rutina deja de ser una carga: se convierte en el escenario real donde podemos seguir construyendo con propósito y honrando el bienestar que recibimos.

 

¡Queremos escucharte!

El regreso es más fácil cuando compartimos lo aprendido. Queremos que este espacio sea una comunidad de inspiración mutua:

  • ¿Has dedicado alguna vez tus vacaciones a un proyecto social o voluntariado?
  • ¿Cómo te ayudó esa experiencia a ver tu rutina con otros ojos?
  • Si no has podido tener vacaciones este año, ¿Qué pequeños momentos te ayudan a recargar energía?

Déjanos tu comentario abajo. ¡Leemos y respondemos cada una de sus historias!

Ximena Cabezas - Misioneras de Cristo Jesús


13 ago 2026

La Iglesia tiembla con su pueblo


El reciente terremoto, del 10 de agosto, que sacudió Colombia no solo fracturó estructuras y localidades; también abrió una grieta profunda en el corazón de miles de familias. Sin embargo, en medio de ese dolor, la Iglesia Católica ha vuelto a mostrar su rostro más auténtico: una comunidad que se mueve, que acompaña, que sirve y que se sabe fraterna.

En este contexto, muchos misioneros y misioneras han visto en esta tragedia una oportunidad para encarnar el Evangelio con radicalidad. Su presencia en zonas afectadas no es solo asistencia humanitaria: es anuncio, es testimonio, es cercanía que habla de Cristo sin necesidad de palabras.

Acompañan los procesos comunitarios, fortalecen la organización local, ayudan a sanar heridas emocionales y espirituales, y promueven iniciativas que devuelven dignidad y sentido de futuro. Su misión no es solo reconstruir estructuras, sino reconstruir vidas.

En este sentido, la Misión Ad Gentes se revela en toda su profundidad: no es únicamente anunciar el Evangelio, sino encarnarlo allí donde la fragilidad humana clama por una presencia que sostenga, escuche y acompañe. Los misioneros y misioneras se convierten en puentes entre el dolor y la esperanza, entre la pérdida y la reconstrucción, entre el miedo y la confianza.

Desde el Servicio Conjunto de Animación Misionera, elevamos nuestra oración por Colombia, por las víctimas, por cada familia afectada y por todas las comunidades que hoy viven el desafío de reconstruir lo perdido. Nuestra misión nos impulsa a mirar este momento con esperanza activa: no solo acompañamos en la urgencia, sino que deseamos y promovemos caminos de reconstrucción que devuelvan dignidad, seguridad y futuro.

Pedimos al Señor que fortalezca a quienes han sufrido, que sostenga a los misioneros y misioneras que están en primera línea y que inspire a toda la Iglesia para seguir siendo signo de consuelo y solidaridad.



Patricia CAZORLA

OCASHA Laicado Misionero





1 ago 2026

UBUNTU: Yo soy porque nosotros somos. Campamento solidario las 200 Roquetas de Mar (Almería)

 


Entre el 18 y el 25 de julio, el barrio de “Las 200” en Roquetas de Mar (Almería) se convirtió en el corazón de nuestra misión. Esta zona, conocida por su complejidad social, es también uno de los puntos más diversos de Andalucía: un crisol de culturas donde conviven más de 100 nacionalidades, con vecinos procedentes del Magreb, África subsahariana y Europa del Este.

Allí, la Asociación “Amigos de África” organizó un año más su campamento solidario bajo el lema “UBUNTU”: Yo soy porque nosotros somos. Fuimos un grupo de 35 personas —la mayoría jóvenes, junto a niños y adultos—. Las Misioneras de Cristo Jesús nos sumamos con alegría a esta labor que desde hace años compartimos con la Parroquia de San Juan Bautista, guiada por los Misioneros de África (Padres Blancos). Es un entorno vulnerable, sí, pero rebosante de vida.


Ha sido una semana de fuertes experiencias y preguntas vitales, buscando llevar luz a los hermanos que allí residen. Por las mañanas, regalamos unas "mini vacaciones" a los más pequeños (divididos por edades desde los 0 hasta más de 12 años) con juegos, talleres de pinta caras y dinámicas que los hicieron muy felices. Además tuvieron la ocasión de contar con una pequeña biblioteca y disfrutar de los libros.

A media tarde, dedicábamos un espacio a la formación misionera. Queríamos que estos días no fueran un paréntesis, sino la chispa que encienda nuestro compromiso diario el resto del año. Al anochecer, el foco cambió hacia los adultos: acompañamos en su alfabetización en español a unos 80 hombres y mujeres migrantes que luchan por un futuro digno.

Todo este esfuerzo estuvo enmarcado y sostenido por la oración compartida. Dios nos invitó a salir de nuestra zona de confort para buscar al Cristo vivo en el más necesitado. Al final, todos coincidimos en lo mismo: recibimos muchísimo más de lo que entregamos. El tiempo y el cariño invertidos regresaron multiplicados por mil en cada sonrisa y en cada abrazo. Estos hermanos nos han demostrado que el valor del amor no se mide en oro o plata, sino en el arte de compartir la vida.

Gracias Amigos de África, gracias a los Misioneros de África (Padres Blancos) y muy especialmente gracias a Los amigos que viven en las 200, por abrirnos las puertas de su corazón. Y gracias a Dios por llenarnos de vida compartida.

Ximena Cabezas A.

Misioneras de Cristo Jesús

13 jul 2026

La misión es nuestra vocación, eje de la Semana Española de Misionología 2026


La 78.ª Semana Española de Misionología se ha celebrado del 6 al 9 de julio de 2026 en el Seminario de San José de Burgos bajo el lema «La misión es nuestra vocación», una invitación a profundizar en el sentido de la vocación cristiana y su dimensión misionera. La semana ha sido organizada por la Facultad de Teología del Norte de España (Sede de Burgos), las Obras Misionales Pontificias y la Comisión Episcopal para las Misiones, con la colaboración de diversas instituciones eclesiales.

El encuentro ha reunido a especialistas, agentes de pastoral, religiosos, sacerdotes y laicos en un programa que ha combinado conferencias, mesas redondas, momentos de oración y celebraciones litúrgicas.

El programa ha abordado la misión desde diferentes perspectivas, con ponencias dedicadas a la relación entre Biblia, vocación y misión, el papel de la familia como ámbito privilegiado para el despertar de la vocación misionera y la promoción de la misión en el contexto actual.

Entre los participantes estuvieron Mons. Luis Argüello, encargado de la lección inaugural; Mons. Joseba Segura, presidente de la Comisión Episcopal para las Misiones; y diversos profesores, misioneros y responsables pastorales que han compartido su experiencia y reflexión. Además, las mesas redondas y los espacios de diálogo han permitido profundizar en los desafíos de la evangelización en la Iglesia de hoy.

Junto a las sesiones académicas, la Semana de Misionología ofreció también un amplio programa espiritual y cultural con la celebración diaria de la Eucaristía, el rezo de laudes y vísperas, visitas a la Cartuja de Miraflores y al Monasterio de San Pedro de Cardeña, así como la exposición «Tejiendo Misión», organizada con motivo del 55.º aniversario del SCAM. 
  

De este modo, Burgos volvió a convertirse en un punto de encuentro para la reflexión misionera, reafirmando el compromiso de la Iglesia con el anuncio del Evangelio y el fomento de una cultura vocacional al servicio de la misión.

Un buen grupo de miembros del SCAM participó en este encuentro de formación y de reflexión.
 
Prado Fernández
Misionera Comboniana 

1 jul 2026

Dios nos fortalece en nuestra debilidad

                                                                 Salmo 90 (89)   
  1 Oración de Moisés, hombre de Dios.Señor, 
tú has sido nuestro refugio
a lo largo de las generaciones.
2 Antes que fueran engendradas las montañas,
antes que nacieran la tierra y el mundo,
desde siempre y para siempre, tú eres Dios.
3 Tú haces que los hombres vuelvan al polvo,
con sólo decirles: "Vuelvan, seres humanos".
4 Porque mil años son ante tus ojos , como el día de ayer, que ya pasó, 
como una vigilia de la noche.

Recientemente hemos celebrado la reunión de SCAM en Madrid, en la localidad de Galapagar.  El punto central de esta reunión ha versado sobre la fragilidad humana.

Hoy en día, la sociedad, nos lleva hacia una “cultura de la muerte”, todo lo que es frágil, resulta un estorbo en el mundo de hoy. Lo vemos cada día en las noticias y en la legislación con el tema del aborto o la eutanasia. Estos mensajes destructivos y nada agradables a los ojos de Dios, calan en la vida de las personas. Y algunos incluso justifican estas prácticas como algo positivo ya que según parece a primera vista “eliminan el sufrimiento”. Pero en realidad no es así. El sufrimiento se agrava con la cultura del “pare de sufrir”.

 Dios, a través de su Palabra, nos indica todo lo contrario. Nos insta a que cuidemos de nosotros y de los demás. Ya que sólo cuidándonos unos a otros, seremos felices. El Salmo 89(90) nos presenta a Dios como nuestro refugio, el lugar donde estaremos seguros a pesar de nuestra fragilidad, de que somos polvo. 

Otro de los puntos a los que nos llama la cultura actual es a ser fuertes por nosotros mismos. Desde el mundo de hoy, se nos insta a no mostrar debilidad. Ésta, está vista como algo negativo de lo que hay que escapar. Pero el hombre y la mujer son seres limitados. La fortaleza humana tiene unos límites establecidos por la materialidad del cuerpo. Nos cansamos, física y mentalmente. Y eso hace que nuestra fe flaquee. Porque si nuestra fe está puesta en nuestra fortaleza individual, y vemos que ésta falla, nuestra fe decae. Y ahí viene el

Salmo 103 (102) para darnos consuelo

                     Salmo 103 (102)

1 Bendice al Señor, alma mía,
que todo mi ser bendiga a su santo Nombre;
2 bendice al Señor, alma mía,y nunca olvides sus beneficios.
3 Él perdona todas tus culpas y cura todas tus dolencias;
4 rescata tu vida del sepulcro,te corona de amor y de ternura;
5 él colma tu vida de bienes,y tu juventud se renueva como el águila.
6 El Señor hace obras de justicia y otorga el derecho a los oprimidos
7 él mostró sus caminos a Moisés y sus proezas al pueblo de Israel.

Es decir, El Señor es el único que puede curar todas nuestras
 dolencias y sanar nuestra fragilidad con su Misericordia y su
 Amor que son Eternos. Tenemos que confiar plenamente en le Señor.  Porque su Palabra se cumple. 


El Señor Nuestro Dios, el que es compasivo y misericordioso, aquél que es nuestra fortaleza. Es rotundo y contundente en su Palabra. Y termina por decirnos ·” Te basta mi Gracia”.

2 Corintios 12, 7-9 . 7 Y por eso, para que no me engría con la sublimidad de esas revelaciones, fue dado un aguijón a mi carne, un ángel de Satanás que me abofetea para que no me engría. 8 Por este motivo tres veces rogué al Señor que se alejase de mí. 9 Pero él me dijo: "Mi gracia te basta, que mi fuerza se muestra perfecta en la flaqueza". Por tanto, con sumo gusto seguiré gloriándome sobre todo en mis flaquezas, para que habite en mí la fuerza de Cristo.

La Fuerza del Señor, se muestra perfecta en la flaqueza humana. La Gracia de Dios, nos basta. Bendito sea Dios que nos Ama tanto. Que incluso nuestra flaqueza, con su Gracia, la convierte en fortaleza.

P. Victor Kouandé MCCJ

22 jun 2026

Asamblea 2026: Tejiendo Misión


 Cada encuentro es una bendición de Dios. 55 años de SCAM desde GALAPAGAR

Patricia Cazorla

OCSHA Laicado Misionero