1 ago 2026

UBUNTU: Yo soy porque nosotros somos. Campamento solidario las 200 Roquetas de Mar (Almería)

 


Entre el 18 y el 25 de julio, el barrio de “Las 200” en Roquetas de Mar (Almería) se convirtió en el corazón de nuestra misión. Esta zona, conocida por su complejidad social, es también uno de los puntos más diversos de Andalucía: un crisol de culturas donde conviven más de 100 nacionalidades, con vecinos procedentes del Magreb, África subsahariana y Europa del Este.

Allí, la Asociación “Amigos de África” organizó un año más su campamento solidario bajo el lema “UBUNTU”: Yo soy porque nosotros somos. Fuimos un grupo de 35 personas —la mayoría jóvenes, junto a niños y adultos—. Las Misioneras de Cristo Jesús nos sumamos con alegría a esta labor que desde hace años compartimos con la Parroquia de San Juan Bautista, guiada por los Misioneros de África (Padres Blancos). Es un entorno vulnerable, sí, pero rebosante de vida.


Ha sido una semana de fuertes experiencias y preguntas vitales, buscando llevar luz a los hermanos que allí residen. Por las mañanas, regalamos unas "mini vacaciones" a los más pequeños (divididos por edades desde los 0 hasta más de 12 años) con juegos, talleres de pinta caras y dinámicas que los hicieron muy felices. Además tuvieron la ocasión de contar con una pequeña biblioteca y disfrutar de los libros.

A media tarde, dedicábamos un espacio a la formación misionera. Queríamos que estos días no fueran un paréntesis, sino la chispa que encienda nuestro compromiso diario el resto del año. Al anochecer, el foco cambió hacia los adultos: acompañamos en su alfabetización en español a unos 80 hombres y mujeres migrantes que luchan por un futuro digno.

Todo este esfuerzo estuvo enmarcado y sostenido por la oración compartida. Dios nos invitó a salir de nuestra zona de confort para buscar al Cristo vivo en el más necesitado. Al final, todos coincidimos en lo mismo: recibimos muchísimo más de lo que entregamos. El tiempo y el cariño invertidos regresaron multiplicados por mil en cada sonrisa y en cada abrazo. Estos hermanos nos han demostrado que el valor del amor no se mide en oro o plata, sino en el arte de compartir la vida.

Gracias Amigos de África, gracias a los Misioneros de África (Padres Blancos) y muy especialmente gracias a Los amigos que viven en las 200, por abrirnos las puertas de su corazón. Y gracias a Dios por llenarnos de vida compartida.

Ximena Cabezas A.

Misioneras de Cristo Jesús